KAROSHI

Para iniciar el recorrido de este blog quiero introducirnos un poco en una de las situaciones comunes en las que me he inspirado por mucho tiempo para potenciar el programa Yoga para Emprendedore, así que inicio hablandoles de un tema muy realista y poco dulce, pero del que siento el compromiso de compartirles información y obvio siempre seguido de sugerencias aplicadas por mi de las que he alcanzo a vivir resultados positivos.

El exceso de trabajo, la cantidad de horas extras, las largas jornadas laborales impuestas o tomadas por “metas” personales o profesionales son términos que conocemos, ¿Cierto? así como de sus consecuencias que también se viven y abundan en el mundo entero, esto aplica para dependientes y muy común en emprendedores.

A diferencia que en el resto del mundo el resultado de esto en #Japón tiene una definicion: Karōshi, su traducción es “muerte por exceso de trabajo”.

La mayoría de las personas entre más trabajan menos tiempo dedican a su salud, todos están enfocados en lo que nos repetimos constantemente “metas claras” y la pregunta es ¿Metas claras con salud o metas claras sin salud? creo que es obvio lo que necesitamos sin embargo actuar en concordancia parece imposible y es por la carencia de consciencia en como funcionamos.

No somos máquinas, el sistema humano colapsa por y en distintas maneras si es ignorado.

El hecho de:

📿Extender nuestro cuerpo.

📿Movilizar cada zona de el.

📿Prestar atención a cómo respiramos.

📿 Observarnos con los ojos cerrados solo minutos.

Son algunos pocos pasos que nos permitirá prevenir muchos problemas asociados con deficiencia cerebral, insomnio, calambres, malestares estomacales, dolores recurrentes, problemas respiratorios, baja autoestima, depresión entre otras manifestaciones por las que el organismo se descompensa al punto de llevar a la muerte.

Creer que un carro o más aún el carro del año merece un poco de nuestra salud es absurdo, imaginar que una casa te dará felicidad cuando al momento de tenerla solo te servirá para descansar de una enfermedad es aún más absurdo, dejarnos llevar por lo que nuestro entorno tiene y “yo” no, es sólo una manera de perder el tiempo y dejar de hacer una práctica de solo minutos con la ropa que llevas puesta y sumar más vida a tu día.

La vida no se cuenta en años, no se cuenta en artículos ni en bienes, la vida se mide por el termómetro de la plenitud y tranquilidad que sientes en ella.

No es un drama escribir esto, es una realidad absoluta que se viene viviendo hace poco más de 30 años pero que en los últimos 5 años se ha replicado en distintas partes del mundo, y hoy te lo escribo a ti con más esperanza que siempre de qué te dediques solo unos minutos al día.

¡Mereces vida y el mundo te merece a ti!