Yoga con Eyal Sinfroni

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¿Qué cómo me fue con Eyal Sinfroni?

¡IRREPETIBLE!

Resulta que mis días y finanzas se adaptan a la importancia de cada acción y asistir al curso de tres días de Eyal Sinfroni en Santiago de Chile el pasado septiembre del 2019 representó para mi una gran inversión  de tiempo y de pesos, que como les dije es a los que se adaptan mis días.

Lo que nunca imaginé es que estos serían de los tres días más valiosos del 2019, y sí a lo pasado pisado, así piso y elevó en mis plantas de los pies hacia el cielo todo lo aprendido de la técnica, experiencia y pedagogía tan espontánea que lleva con él.

¿Quiénes estaban en el curso?
Es esta y las próximas preguntas las que desarrollaran los puntos importantes con los que quiero contarles mi experiencia.

Iniciar con los compañeros se me hace fundamental: los primeros 10 minutos del primer día, me sentí absolutamente intimidada, cuestionandome pero nunca insegura, la persona que está más consiente de los conocimientos que posee soy yo.

Llegué bastante temprano y en sólo minutos estaba rodeada de muchos profesores ( 40 aprox) que algunos conocía por referencia de redes y personas, otros que he admirado de lejos por su tiempo dentro de la práctica, a otros desconocidos pero que al verlos ejecutar “wao…” y solo a una conocida en persona, Catalina, quien me acercó a principios de año al método Iyengar, el método por el cual todos decidimos reunirnos esos tres días.

Aprendí tanto de todos, Eyal nos orientaba, con su suave voz, con su caminar firme pero casi imposible de identificar, con muy poco, casi nada contacto físico y el resto ejecutabamos, yo ejecutaba y al indicarnos abrir los ojos estaba mi mirada de 360 grados captando lo que me podía llevar por siempre de esas 40 personas que estaban ahí junto a mi , siendo todos parte de lo mismo.

En el 2do día llegué mucho más cerca de la hora, casi en el extremo, Chile estaba en su segundo día de toque de queda producto de la “Revolución Social del 2019” marchas, hombres y mujeres defendiendo a su manera la integridad de todos, y un hijo en casa sin colegio, un esposo con el deber de ir al trabajo y quien alzó la mano y me dijo “yo me llevo al bebé, ve al curso, a terminar lo que buscas” razones por las que mi puntualidad casi se iba y mis motivos de llegar aumentaban, mi práctica y compartir yoga se ha vuelto mi respaldo para la sociedad activamente positiva que deseo.

Y estaba ahí, recorrido la mitad del día, un joven de caracteritas Indio, quien luego me aseguraron que lo era, me dijo “eres buena con los detalles” y yo le dije “ah, tu también” y seguido le bajé con mi mano derecha el dedo grande de su pie izquierdo (estaba haciendo una corrección) de él aprendí sobre su silencio, su respiración, su autocompasión y pensar que luego me enteraria de que es el único profesor sínior del método en Chile. ¿Mi cabeza? Imaginen dónde la quería meter.

¿La esposa?
Sí, la esposa de Eyal estuvo por toda la sala, durante todo el día, todos los días, interactua más que él, y aporta lo necesario para alcanzar todos la asana haciendo uso de la técnica que Eyal comparte. Valoré mucho su participación aún y cuando nunca me corrigió, no por falta de corrección estoy segura, pero sí aprendí de su “manera” de disponerse hacerlo a otros.

¿Eyal, Eyal Eyal?
Eyal, eial, eal… Como te salga pronunciarlo es un sonido de paz, su práctica es tan apacible, ligera, su actitud tan auntoconvencida, tiene la seguridad que yo siempre digo traen los años (muchos años habían en esa sala) y que lo faculta para poder hablarle a hombres y mujeres de todas las nacionalidades (esta vez yo la única venezolana) y darse a entender, Eyal nunca te hará sentir cansado, cuando sales de la clase te das cuenta de cuales son las verdaderas cosas que te cansan y decides simplemente ausentarte de ellas.

¿Gratitud?
Eso es él, alguien que seguido a su verbo convincente siempre refuerza el valor de su gran maestro personal y la influencia y participación que este tuvo en sus libros: “A Chair for Yoga A complete Guide to Iyengar Yoga woth Chair (2013), Props for Yoga Vol I Standing Asanas (2014), Props for Yoga Vol II Sitting and Forward Extensions (2015), Props for Yoga Vol III Inverted Asanas (2017), The Psychophysical Lab  Yoga Practice and the Mind-Body Problem (with Prof. Ohad Nachtomy 2019). Él maestro que ha todos nos reunía ahí esos días. Nunca dijo “gracias a Iyengar” no hacía falta, cada vocal y consonante con la que componía sus palabra lo gritaban.

Eyal es Isrraeli, llegó a la escuela de Iyengar y disfrutó de sus mejores tiempos tal y como aseguró, se fue, volvió… Volvía siempre, cada vez con más experiencia, conocimientos y su personalidad establecida en su forma de ejecutar y compartir la práctica, nos compartio que en su última visita, poco antes de que todos sintieran como partía a otro plano el maestro, este le dio sugerencias que volverían a su texto invaluable.

Yo soy una persona impulsiva, adrenalinica (no existe esta palabra pero así me siento) que toda la paz que el maestro Eyal puede trasmitir era justo la que necesitaba en ese momento y para siempre.

Génesis Salcedo

Santiago, Enero 2020. ­